La elaboración de una hipótesis proviene de la observación muy repetitiva de un mismo hecho.
Mi observación me ha hecho llegar a varias conclusiones, abiertas a cambios. Una de ellas es que la gente da asco, y no me incluyo porque estoy abriendo la posibilidad a ser criticado, así es como se aprende.
¿Poorque una personna se ofende cuando le dices que no piensa? Tal vez le haces creer que ha malgastado todos los años que lleva de viday se sienten ofendidos. Pero es algo real.
Desde que nacemos, prejuicios e influencias varias, como la "educación", ya hacen que nuestra mentalidad se desborde de elementos improductivos y perjudiciales. Para colmo, nosotros nos conformamos con ello y nos dejamos llevar por la masa de gente inerte, hechando a perder lo que podría haber sido una mente producitiva, nítida y pura. Pero el caso es que no es así, la gente se abandona a la rutina y se autoengañan creyendo que son libres y conocen la realidad.
Paso ahora a comparar. Desde pequeño, he vivido en una familia muy liberal, no han habido restricciones ni imposiciones. Mi padre se marcho de casa cuando yo tenía 7 años, así empezé a comprobar que no todo era bonito. Fuí rechazado y discriminado por muchos niños, y supe soportarlo mientrás seguía siendo yo, sin cambios. Ya con 8 o 9 años, me abarqué en el universo de las dudas existenciales. Comenzaba a comparar religión y ciencia para comprobar que no me cuadraban las cosas, concluyendo con la idea de la inexistencia de Dios. Lo siguiente fué leer sobre el catolicismo y demás religiones, pero centrandome en el catolicismo, ya que es lo que me toca de cerca. Conclusión en tres palabras: Catolicismo=Materialismo, esperanza y autoengaño, sin más. Junto a estas preocupaciones, se añadían todas las relacionadas con injusticias sociales y políticas, cosas a las que ahora ya no doy importancia.
La gran experiencia que cogió el relevo a esto fué la apertura mental hacía la música y cultura en general. Con 5 años ya escuchaba Extremoduro e iba al colegio con la chaqueta del album Agila. Pero no hará mucho tiempo, me adentré en las profundidades del rock y lo alternativo, y allí acurrucado me quedé. Desde allí, observe la música comercial y advertí sorprendido que a la gente le gustaba, incluso idolatraban a estos negociantes creadores de estupidez. Esto aumento mi odio y distanciamiento hacía la gente, sentimientos que se sumaron a todos los que ya llevaba acumulados.
Y así podría seguir hablando por ejemplo de cine. Cada vez me da más asco ver una película, reflejo de nuestras falsas ilusiones y esperanzas creada estrategicamente como para afectar las mentalidades más simples. Curiosidad: mis películas favoritas, casualmente, acaban todas mal, ni un final feliz. Eso es lo que yo considero realidad, al fín y al cabo moriremos.
Dejo de dar rodeos y dejo la pregunta en el aire:¿suicidio o genocidio? Es imposible que salgamos de esta sociedad. Si no me encuentro a gusto con ella, ¿que hago? Podría suicidarme, diciendo adiós de una forma cobarde a todos mis temores y bases de mi odio. Pero, desde una posición más egoista, ¿que tal estaría el genocidio? Acabar selectivamente con ese gran número de personas al que considero vacio y repugnante, sin pensar en nada más que en mi beneficio.
Tremendo dilema...

Aunque creo que voy a permanecer aquí, entre vosotros, cogiendo todo aquello que me interese y apartando de mi camino, bién a empujones, bién a base de caricias, todo aquello que no solo no me interese, sino que me moleste.
¿Porque pensar en quién ni siquiera piensa en su propia libertad?

Apocalipse, please